Alérgenos alimentarios más comunes: conócelos

¿Has oído hablar sobre los alérgenos? Seguro alguna vez estornudaste por el polen de las flores, los pelos de tu mascota o el polvo. Con las alergias alimentarias ocurre algo similar. Cuando comemos y estamos en período de lactancia materna, consumimos alimentos que le pueden producir alergia a nuestro bebé. Estas sustancias o proteínas son conocidas como alérgenos alimentarios y es importante que sepas dónde pueden estar.

Si no estás amamantando y tu bebé come directamente los alimentos, también puede tener una reacción alérgica. Pero hay varios tipos de alérgenos, además de la comida, que provienen de distintos lugares de nuestro entorno. Algunos causan más alergia que otros y nunca está demás que sepamos dónde se encuentran. Después de todo, las alergias se están transformando en reacciones cada vez más comunes en ciudades con grandes niveles de contaminación.

Ejemplos de alérgenos respiratorios

En el mundo científico, los alérgenos se dividen en exteriores e interiores. Sin embargo, estas diferencias pueden ser poco útiles, ya que los alérgenos del exterior pueden ingresar a nuestras casas y viceversa. Lo importante es que sepas que se transmiten por el aire y acceden al cuerpo a través de las vías respiratorias, los ojos y la piel. Es muy común ver a adultos con alergias respiratorias provocadas por estos alérgenos y los que tienen antecedentes de alergia alimentaria en la infancia, tienen más posibilidades de desarrollar estas alergias.   

El polen es uno de los alérgenos respiratorios más comunes. Una de las especies que más lo produce son las gramíneas. Seguro nunca habías oído de ellas, pero las podemos encontrar en el trigo, la avena, cebada, maíz, arroz y otros cereales. Las malezas y algunos árboles como el plátano oriental también son grandes fuentes de polen (y una molestia para nuestra nariz).

El polvo doméstico también produce alergia y se encuentra sobre camas, sofás, alfombras o superficies de lana. Pero a veces, nuestras propias mascotas son una gran fuente de alergias. La caspa, saliva o incluso la orina de un perro o gato son alérgenos que podrían afectarnos y provocar estornudos y comezón en la nariz. Los insectos y los hongos también expulsan alérgenos, especialmente en lugares con mucha humedad. Pero en nuestro caso, los alérgenos alimentarios son los que más nos preocupan. 

Alérgenos alimentarios más comunes

alérgenos alimentarios de la leche

La alergia alimentaria se produce cuando nuestro cuerpo reacciona frente a ciertos alimentos, también llamados alérgenos, a los cuales percibe como peligrosos por error. Si tienes un bebé con alergia alimentaria, estas sustancias pueden pasar a través de la leche materna y los síntomas pueden tardar horas en aparecer. Pero es importante que sepas que los alimentos ricos en proteínas son los más alergénicos.

Leche de vaca

Es uno de los alérgenos alimentarios más comunes y contiene varios grupos de proteínas que provocan alergia. Las caseínas son unas de las más importantes y están presentes en la elaboración de quesos y suplementos proteicos, seguidas de las beta lactoglobulina. Su nombre parece confuso, pero la podemos encontrar en leche de mamíferos como la de vaca, yegua y cerda, excepto en la humana. 

Huevo

Al igual que la leche, la proteína del huevo provoca una de las más frecuentes alergias alimentarias. Los alérgenos más comunes de este alimento tienen nombres extraños, pero una buena idea sería que los anotes cuando debas leer el etiquetado de un envase, ya que en ocasiones aparecen ahí. Ovomucoide, lisozima y ovoalbúmina son las proteínas que provocan más alergia alimentaria, la cual generalmente desaparece a los 4 o 5 años de edad.

Pescados

alérgenos alimentarios

Generalmente, el pescado está relacionado con la alergia alimentaria inmediata, lo cual puede provocar reacciones fatales. Como su nombre lo indica, los síntomas aparecen apenas se consume, mientras que la alergia alimentaria tardía demora hasta horas en ocurrir. 

En nuestro caso, si comemos pescado y estamos amamantando a un bebé alérgico, no debemos preocuparnos, porque lo más probable es que tenga síntomas tardíos como hinchazón, diarrea y llantos descontrolados.

Legumbres

Los maníes, la soya y las arvejas están en esta categoría. El maní se incluye en algunos chocolates y bombones, pero siempre hay una manera de reemplazar estas golosinas si eres fanática de ellas. La soya también se encuentra entre los ingredientes de algunos productos envasados, ya sea galletas, aceites, bizcochos y otros. 

Cereales

El trigo, el arroz y el maíz son otros causantes de alergias. El trigo provoca varias formas de alergia alimentaria y una de ellas es la celiaquía. También es una reacción del sistema inmune, pero a diferencia de la alergia que conocemos, es crónica y el tratamiento es evitar el gluten para siempre. 

Los frutos secos como las almendras, castañas y pistachos también desatan alergias alimentarias, sin embargo, son más frecuentes en adultos. Los edulcorantes o sustitutos del azúcar como el aspartamo son otros causantes. Está presente en las bebidas que tomamos, como también en mermeladas, chicles y galletas.

Presta atención a los alérgenos alimentarios

Todos estos alérgenos, tanto ambientales como alimentarios, pueden provocar reacciones cruzadas, pero su origen no está claro. Por ejemplo, puede haber una reacción alérgica a un grupo de alimentos como las legumbres, junto con una reacción a un alimento que no esté relacionado, como un plátano o incluso polen.

De todas maneras, te recomendamos que mantengas la calma y que tú y tu familia estén atentos a cualquier síntoma que presente tu bebé cada vez que coma. Así pueden descartar alimentos y ayudar al médico tratante en el diagnóstico, si es que aún no está completamente claro.

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  • Comentarios:

    Javiera Soto Tejo

    Periodista

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